IA

La IA pone en jaque al empleo: 92 millones de puestos de trabajo podrían desaparecer

La automatización amenaza sobre todo a los trabajos con tareas repetitivas, aunque la revolución tecnológica también podría crear 170 millones de nuevos empleos hasta 2030.

Robots trabajando en fábricas

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La inteligencia artificial ya no es una tecnología del futuro. ChatGPT y otras herramientas generativas están entrando en las empresas y cambiando la forma de trabajar. El avance es tal que 92 millones de puestos de trabajo podrían desaparecer hasta 2030, según las previsiones del Foro Económico Mundial. Pero no todo son malas noticias: la misma transformación tecnológica podría generar 170 millones de nuevos empleos.

Los trabajos más expuestos

La amenaza no afecta por igual a todas las profesiones. Los puestos que concentran tareas repetitivas, predecibles o fácilmente digitalizables son los que tienen más posibilidades de ser automatizados.

Entre los perfiles especialmente expuestos aparecen redactores, traductores, escritores, trabajadores de atención al cliente y determinados puestos administrativos. Introducir datos, organizar documentos, elaborar textos o responder consultas son tareas que una herramienta de inteligencia artificial puede realizar en cuestión de segundos.

El cambio ya está planteando una nueva pregunta en el mercado laboral: no se trata solo de si una máquina puede sustituir a una persona, sino de qué partes de su trabajo puede asumir.

40 profesiones en el punto de mira

Un análisis de Microsoft identifica 40 ocupaciones especialmente expuestas a la inteligencia artificial generativa. Son empleos en los que buena parte de las tareas se basan en procesar información, escribir, traducir, gestionar datos o comunicarse de forma estructurada.

Sin embargo, estar expuesto a la IA no significa necesariamente que una profesión vaya a desaparecer. En muchos casos, la tecnología puede convertirse en una herramienta para acelerar determinadas tareas mientras el trabajador se ocupa de las que requieren experiencia, criterio o creatividad.

En el periodismo, por ejemplo, la IA puede ayudar a transcribir entrevistas, ordenar información o preparar un primer borrador, pero la búsqueda de fuentes, la comprobación de datos y el trabajo sobre el terreno siguen dependiendo de las personas.

170 millones de nuevos empleos

La revolución tecnológica también puede abrir nuevas oportunidades. El Foro Económico Mundial calcula que 170 millones de puestos podrían crearse hasta 2030, frente a los 92 millones que podrían desaparecer. El resultado sería un saldo positivo de unos 78 millones de empleos.

El principal desafío será la transición. Los nuevos trabajos no tienen por qué coincidir con los que desaparezcan y muchos trabajadores necesitarán adquirir nuevas competencias para acceder a ellos.

El reto: aprender a trabajar con la IA

La inteligencia artificial está obligando a redefinir el mercado laboral. Saber utilizar estas herramientas puede convertirse en una ventaja, mientras que habilidades como la creatividad, el pensamiento crítico, la comunicación y la empatía cobran cada vez más importancia.

La IA, por tanto, no solo amenaza con transformar empleos: también está cambiando lo que significa trabajar. El reto será conseguir que las personas puedan adaptarse a una tecnología que avanza mucho más rápido que el mercado laboral.

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