París amaneció totalmente nevado. La ciudad de la Luz ha amaneció con cielo plomizo, temperaturas bajo cero y 50 departamentos en alerta amarilla por frío. Por tanto, la sal se ha hecho indispensable en las calles para poder caminar por ellas. Lo mismo sucede en Italia, donde los romanos sufren para mantener el equilibrio en las vías heladas de la capital.
Sin embargo, en el Reino Unido la noche fue muy dura y peligrosa en las autopistas y aeropuertos, y además, el día comenzó con bajísimas temperaturas. La ola de frío sigue haciendo estragos en toda Europa. 250 personas han fallecido en las últimas 72 horas, principalemente en la parte oriental del continente, donde ya han comenzado a registrarse algunos problemas de suministro de gas.
Por su parte, en Polonia y Ucrania, el ejército es el encargado de hacer trasitables las calles mientras en algunos puertos de mar los barcos siguen cubiertos por la nieve. En Belgrado, capital de Serbia, la nieve enterró casi por completo muchos vehículos, y circular se ha convertido en todo un reto.
Estos días, con la llegada de la ola siberiana, Europa es un inmenso manto blanco del que no se ha salvado ni la Reina Isabel II de Inglaterra en su cita semanal con la iglesia.