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EN UN POBLADO A LAS AFUERAS DE ATENAS

Investigan un presunto rapto de una niña de cuatro años que vivía con una familia gitana

La policía de Grecia investiga el presunto secuestro de una niña de cuatro años que fue localizada en un poblado gitano. La menor vivía con una familia de la misma etnia que no justificó su procedencia y ahora las pruebas de ADN han confirmado que no es su hija.

La policía localizó hace unos días en un poblado gitano, a las afueras de Atenas, a una niña de cuatro años que vivía con una pareja. Las pruebas de ADN determinan que ellos no son sus progenitores y ahora están acusados de "secuestro". Las autoridades han pedido ayuda a la Interpol para identificar a la menor y buscan a sus padres biológicos.

La Policía griega investiga el posible rapto de una niña de cuatro años hallada junto a familia gitana que no supo justificar su procedencia. La menor, rubia y de ojos azules, fue localizada en un asentamiento cerca de la ciudad de Farsala, en el centro del país.

Las fuerzas de seguridad sospecharon del origen de la niña porque no se parecía al hombre y la mujer que decían ser sus padres. La pareja, además, cambió de versión varias veces en los interrogatorios al explicar la procedencia de la menor y los análisis de ADN han confirmado que no guardan relación.

Un portavoz policial ha explicado que "la niña parece escandinava o podría ser búlgara". "Se trata de un caso de secuestro o de trata", ha advertido. La supuesta madre, de hecho, tenía documentos falsificados según los cuales había dado a luz a seis hijos en menos de diez meses.

La menor se encuentra ahora bajo custodia de una organización local y la fiscalía ha pedido que se publiquen fotografías para tratar de localizar a sus verdaderos padres.

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