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59º ANIVERSARIO DE SU INDEPENDENCIA DE FRANCIA

Luto en Túnez en la celebración de su fiesta nacional

Túnez vive un clima de tensión por el atentado y de máxima seguridad en todo el país tras las reivindicación y las nuevas amenazas de Estado Islámico. Tanto las autoridades como los propios tunecinos han asegurado, en el acto principal de su fiesta nacional, que el terrorismo no les va a arrebatar su democracia.

El presidente de Túnez, Beyi Caid Essebsi, hizo un llamamiento "a todos los tunecinos" a "intensificar los esfuerzos en la lucha contra el terrorismo", durante un discurso conmemorativo del 59 aniversario de la Independencia del país, que pronunció en el palacio presidencial de Cartago. En el mismo discurso, el presidente tunecino consideró que "el Gobierno del primer ministro, Habib Essid, "cumplió con su misión al abordar el ataque" protagonizado por un grupo yihadista que el miércoles mató a 23 personas en el centro de Túnez.

En la ceremonia conmemorativa del aniversario de la independencia de Francia, celebrada en Cartago, participaron las principales autoridades del país, además de personalidades del mundo de la economía y la cultura tunecinas. Entre los ciudadanos, sentimientos de pesar y rabia: "Tengo 66 años y estoy dispuesta a dar mi vida y luchar contra estos radicales", decía una de las asistentes al acto. "Ha sido un ataque cobarde que podría haber pasado en cualquier lugar; apoyamos al Gobienro y a la Policía", comentaba otro tunecino. "He venido con mi hija para que vea cómo se lucha por la democracia", afirmaba un padre que asistía con su pequeña.

Las autoridades tunecinas han redoblado la seguridad en torno a los edificios oficiales y estratégicos, y en los lugares turísticos, tras las medidas anunciadas por el Consejo Superior de Defensa y Seguridad reunido desde el ataque terrorista en el Museo del Bardo. Se han multiplicado los diferentes controles compuestos por fuerzas de seguridad y militares en los accesos al puerto marítimo de la villa de La Goleta, "a pocos kilómetros del centro de la capital tunecina, en donde atracaban los cruceros antes del atentado del pasado miércoles que causó 23 muertos.

En ciudad histórica de Cartago, los alrededores del palacio presidencial del jefe del Estado amanecieron con más efectivos militares, ahora armados también con fusiles de asalto y metralletas pesadas sobre trípode, mientras que se multiplicó la presencia policial en las cercanías de los principales monumentos históricos. En los dos accesos al pueblo turístico de Sidi Bu Said, a 17 kilómetros de Túnez capital, se han instalado controles fijos para los automóviles. Y en la capital, la sede de la Radio Nacional Tunecina (RNT) se ha reforzado la seguridad con policías tras haber recibido supuestas amenazas de atentado terrorista, según dijo el portavoz del ministerio de Interior a una radio local.

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