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Contra los uigures

Salen a la luz los documentos secretos de una red de campos de internamiento en China

Los documentos solo confirman lo que ya se ha hablado durante años, la represión que viven esta etnia minoritaria que vive en China. Aunque Pekín dice que son solo cursos voluntarios para los que quieren alejarse del fanatismo islámico.

Una investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) publicada este lunes arroja luz sobre cómo Pekín gestiona los campos de internamiento en la provincia de Xinjiang, donde residen minorías musulmanas, y la forma en que vigila a la población.

Los llamados Cables de China ofrecen detalles sobre "el internamiento masivo más grande de una minoría étnica religiosa" desde la II Guerra Mundial, explica el ICIJ. El estudio se basa en una serie de documentos confidenciales que hasta ahora no habían sido publicados, donde se muestra cómo China administra los campos de detención para los uigures y otras minorías étnicas musulmanas en Xinjiang (noroeste). En la investigación han colaborado 17 medios de comunicación de 14 países,.

La represión de los uigures en China

Los uigures son una minoría túrquica predominantemente musulmana, de los que cerca de 11 millones viven en Xinjiang. En los últimos años, el Gobierno chino ha lanzado una campaña de represión contra esta y otras minorías de esa provincia, que incluye detenciones masivas y un proceso de asimilación forzosa, argumentando que es necesario para evitar el terrorismo y el extremismo islámico.

Esta represión se enmarca en los esfuerzos del presidente chino, Xi Jinping, por promover el nacionalismo "han", la etnia mayoritaria en China, como fuerza unificadora del país y suprimir otras identidades que puedan suponer un peligro para la hegemonía del Partido Comunista.

Los documentos de los Cables de China

El ICIJ ha tenido acceso a documentos confidenciales con información sobre las políticas oficiales en los centros de detención en Xinjiang a través de uigures en el exilio. Esos archivos incluyen un manual de 2017 dirigido al personal que gestiona los campos de internamiento, con protocolos de seguridad, métodos para vigilar a los detenidos y los criterios para su liberación. También hay cuatro circulares de los servicios de Inteligencia, conocidos como "boletines", que marcan las políticas para identificar y apresar a los ciudadanos de Xinjiang susceptibles de ser detenidos.

Hay además escritos judiciales sobre el caso de un hombre musulmán en la provincia sentenciado a diez años de prisión por defender prácticas islámicas. Entre otros cargos, fue condenado por decirles a sus compañeros de trabajo que no vieran pornografía.

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