Amalgamas

Los empastes de amalgama, prohibidos por el riesgo tóxico del mercurio en tu salud, esto es lo que tienes que saber

Te explicamos por qué se han prohibido los empastes de amalgama y qué tienes que hacer si llevas uno de ellos en tu boca para no correr ningún riesgo.

Infografía sobre los empastes de amalgama

Publicidad

¿Sabías que la caries dental es la enfermedad crónica más extendida en el mundo? Según datos publicados por el Consejo General de Dentistas, 35 millones de personas en España sufren de esta dolencia. No resulta extraño entonces que los empastes sean una de las primeras causas por las que acudimos al dentista.

El primer empaste del que se tiene constancia tiene más de 6.000 años de antigüedad, fue descubierto en una cueva cerca de Trieste en Italia y estaba hecho con cera de abeja, de hecho este material podría ser el antecedente de los que hoy conocemos como composite.

Quien más quien menos lleva o conoce a alguien que tenga un empaste en la boca y probablemente muchos de ellos sean las llamadas amalgamas. Y eso, ha activado las alarmas porque el Consejo y el Parlamento Europeo aprobó el pasado año eliminar progresivamente el uso de este tipo de empastes. A partir del 1 de enero de 2025 su uso está prohibido. La exportación de amalgama dental también está prohibida desde esa misma fecha mientras que la fabricación y la importación en la UE se restringirán a partir del 1 de julio de 2026. Pero, ¿por qué? Desde la Newsletter de Antena 3 hablamos con Óscar Castro, presidente del Consejo de Dentistas de España para que nos explique qué ocurre.

La amalgama no es un invento reciente, ni mucho menos. Se usa desde el siglo XIX aunque tuvo su época dorada a partir de la década de los 60 y están compuestas por una aleación de mercurio, plata, estaño y cobre. Y aquí está el riesgo, ya que el mercurio es considerado tóxico y se vaporiza lentamente, especialmente cuando el paciente mastica o consume alimentos calientes. La exposición a niveles elevados de mercurio puede causar daños al sistema nervioso central, a los pulmones, a los riñones y al sistema inmunitario.

El doctor Castro nos explica que se usó mucho por "su perdurabilidad, su dureza y lo moldeable que era a la hora de quitar una caries. Era el material más adecuado y más idóneo. Hoy en día hay otros materiales como son los composites o los ionómeros de vidrio que sustituyen a la amalgama de plata y además, son mucho más estéticos porque son del color del diente, ya que la amalgama al contener plata se ensuciaba y se ponían negra".

No es la primera vez que se escuchan advertencias sobre la toxicidad de ciertos materiales. "En la declaración de Minamata ya se dice que estos empastes no se pueden poner en niños menores de 15 años, en lactantes y en embarazadas. Estamos de acuerdo todos los dentistas", apunta Óscar Castro.

Pero y ¿qué ocurre con las personas que tienen una amalgama ya puesta? ¿Tienen que ir al dentista para retirarla? El doctor nos lo aclara: "Hoy por hoy, un empaste que no tenga ningún problema de filtraciones o algún defecto o una caries por debajo de la amalgama no tiene prácticamente ningún peligro porque el mercurio está inactivo, por eso se llaman amalgama, porque lleva distintos metales sobre una base que es el mercurio, que, por condicionantes medioambientales ya no usamos los dentistas".

Además, avisa de que "son muchos más peligrosos los vapores que surgen al intentar quitar esa amalgama que dejarla si en principio está cumpliendo su función". Porque nos explica que para ello hay que seguir unas rigurosas medidas de seguridad: "Hay que hacerlo en unas condiciones muy estrictas de aislamiento. Se aísla la boca mediante de goma con una aspiración potente. El sillón tiene que estar dotado de un dispositivo que se llama decantador de amalgama. Lo mismo que cuando se incinera a las personas y tienen amalgama de plata, también tiene que haber unos filtros para esos vapores de mercurio que son muy peligrosos".

Preguntamos también al doctor si hay alguna campaña de información al respecto, pero Castro nos remite a nuestro dentista de confianza.

En la actualidad los empastes que se ponen pueden ser:

  • De porcelana que es un material muy fuerte y que además tiene la ventaja de que tiene el mismo dolor que el diente natural. El pero que podemos ponerles es el económico, ya que suelen tener un coste superior al de la amalgama y a los de resinas.
  • De resina compuesta formada por partículas de vidrio mezcladas con una resina acrílica. Está disponible en diferentes tonalidades y es fácil de usar en restauraciones pequeñas.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad de antena3noticias.com

Publicidad