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EN CUALQUIER LUGAR Y A CUALQUIER HORA

Instalan webcams en la UCI Neonatal de varios hospitales madrileños para que los padres puedan ver a sus bebés

La estancia de los bebés recién nacidos en el hospital puede ser un trago muy duro para los padres que reciben el alta y tienen que separarse de ellos. Por eso, varios hospitales han instalado webcams en las cunas de la UCI para que los padres puedan ver a sus bebés cuando quieran. Esta iniciativa pretende tranquilizar a los progenitores y hacer que los días de hospital sean menos duros.

Varios hospitales de la Comunidad de Madrid se han unido a la iniciativa del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, que ha instalado webcams en la UCI Neonatal para que los padres puedan ver a sus bebés durante las 24 horas del día.

El Hospital Infanta Elena, el Rey Juan Carlos y el General de Villalba son los últimos centros hospitalarios en unirse a esta iniciativa que para los padres es un respiro en los largos días de hospital.

Es el caso de la familia de Erika y Valeria, unas bebés prematuras que han tenido que alargar su estancia en el hospital.

Han sido días duros, pero Virginia, su madre, está ahora mucho más tranquila porque puede ver a sus hijas en cualquier momento a través de su móvil o tablet: "Me conecto a cualquier hora, cuando me apetece, cada vez que necesito verlas, me hace mucha ilusión, me aporta tranquilidad", dice.

Esto es posible gracias a la instalación de unas webcams en la UCI Neonatal: "Es dar una tranquilidad a aquellos padres que se ven obligados a irse de alta a casa y dejar a su bebé en la unidad neonatal, algo que produce mucha ansiedad", explica una experta.

La estancia de estos bebés suele ser de 20 días, pero puede llegar hasta los dos meses y durante ese tiempo, los padres tienen que ausentarse del hospital, por lo que este sistema les da tranquilidad: "Les sirve de complemento a la asistencia que nosotros le damos día a día", cuentan los médicos.

Las imágenes no quedan grabadas, no reproducen sonido y solo están disponibles para los progenitores, garantizando así la privacidad y la seguridad en su uso. "Mejora la comunicación con los padres de los niños y aumenta la seguridad del paciente", cuentan los médicos.

Para que la relación no solo sea a distancia, los hospitales madrileños en los que se ha implantado esta medida también cuentan con un protocolo de puertas abiertas de manera que los padres pueden pasar el tiempo que deseen junto a sus hijos sin problemas de horarios o restricciones.

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