Publicidad

HAN SIDO INCAUTADOS 6.120 KILOS DE HACHÍS

Detenido un grupo de narcos que secuestró y torturó a un joven por un alijo

La Guardia Civil ha desarticulado una violenta organización dedicada a introducir alijos de hachís por vía marítima durante una operación en la que se ha detenido y puesto a disposición judicial a 18 personas. Se han emitido tres órdenes de detención internacional y han sido incautados 6.120 kilos de hachís, dos armas de fuego prohibidas y 10 vehículos, de los que cinco figuraban como sustraídos.

La Guardia Civil desmantela un grupo de narcotraficantes que se dedicaba a introducir hachís por vía marítima. La investigación se inició tras detectar una organización criminal con una estructurada jerarquizada afincada en la desembocadura del río Guadalquivir al mando de varios cabecillas dedicada al transporte de hachís desde Marruecos mediante embarcaciones semirrígidas, utilizando para la descarga y transporte de la droga por tierra vehículos todoterreno sustraídos adquiridos previamente en la provincia de Málaga.

Una vez descargada, la droga era depositada en viviendas próximas a la costa a modo de "guarderías", para después distribuirla en partidas más pequeñas a otras ciudades de la península.

Todos los detenidos, los efectos y droga intervenidos han sido puestos a disposición del titular del Juzgado Mixto número 3 de Sanlúcar de Barrameda, que ha decretado el ingreso en prisión de doce de los detenidos y la libertad con cargos a la espera de juicio de los otros seis.

Este Juzgado también ha dictado una orden de detención internacional para otros tres componentes de esta banda criminal que se encontraban fuera de España.

Secuestraron y torturaron a un joven de Sanlúcar de Barrameda

La Guardia Civil precipitó la operación al interceptar un vehículo con miembros de esta organización en el que había un joven de Sanlúcar de Barrameda que había sido secuestrado con gran violencia e intimidación con armas de fuego por un supuesto robo de un alijo de hachís.

Este joven fue retenido durante varios días y torturado llegando a cortarle dos falanges de una mano, por lo que después de su liberación precisó de asistencia médica.

Publicidad