Mina

Una empresa vinculada al antiguo dueño de la mina de Cerredo denuncia que se extraía carbón de manera ilegal

La explosión en la mina de Cerredo no solo ha destapado una tragedia humana, sino también una posible actividad irregular: según diversas denuncias, en la explotación se estaría extrayendo carbón sin autorización.

Efectivos de emergencias durante las labores de búsqueda de las víctimas del accidente en la mina de Cerredo

Efectivos de emergencias durante las labores de búsqueda de las víctimas del accidente en la mina de CerredoEuropa Press

Publicidad

Continúa la investigación sobre la causa exacta de la explosión en la mina de Cerredo, en el municipio asturiano de Degaña, que causó la muerte de cinco personas y dejó a otras cuatro heridas.

Las labores se centran en determinar cuál era la actividad exacta que estaba desarrollando la explotación gestionada por la sociedad Blue Solving en el momento de la explosión.

Esta empresa tiene dos licencias en vigor: una para investigar la presencia de minerales o materiales en una zona específica de la mina con vistas a su futura extracción, mientras que la otra se centra en la retirada de chatarra y material del nivel tres de la mina, donde se produjo la explosión. Sin embargo, no dispone de autorización para extraer carbón.

La consejera de Transición Ecológica, Industria y Comercio del Gobierno asturiano, Belarmina Díaz, ha rehusado aclarar si los trabajos que se estaban realizando en la mina en el momento de la explosión eran de extracción de carbón.

"Lo que hay ahora mismo es una investigación en curso, una investigación minera que va a ser muy intensa, y hay una investigación judicial", ha dicho. En cualquier caso, ha indicado que conocer las causas del accidente es de "máxima prioridad".

Denuncian que en la mina se explotaba para sacar carbón

El pasado miércoles, Promining, empresa vinculada al anterior dueño de la mina de Cerredo, el empresario leonés Victorino Alonso, denunció ante la Fiscalía de Asturias que en la mina donde se produjo la explosión se estaba extrayendo carbón de manera irregular para calefacciones y usos industriales.

En una información adelantada por 'La Nueva España' a la que este viernes tuvo acceso EFE, se explica que "Lo que se está haciendo en Cerredo es lisa y llanamente una explotación de carbón, sobre macizos que quedaron sin explotar en la antigua mina y cuyo destino es la venta del carbón -el grano para calefacciones- (…) y el menudo -tras mezclarlo con carbones- para otros usos industriales".

Asimismo, se señala que en la planta donde se produjo el accidente "al parecer se estaba llevando a cabo la explotación de la capa Z de ese yacimiento en encerrado, es decir, sin la segunda salida a la que obliga la legislación minera, y por tanto, sin circuito de ventilación".

Añade que han tenido conocimiento de que alguno de los fallecidos "ya había sufrido mareos en días previos por la presencia de gas", algo que "no resulta extraño, si, como parece ser, la explotación no tenía ni siquiera ventilación secundaria" y solo contaba con una turbina de aire comprimido que tomaba "aire viciado" de otras galerías subterráneas y no del exterior.

Respecto a esta denuncia, la consejera ha señalado que "son unos escritos presentados por empresas privadas contra otras empresas privadas".

"Hay escritos de empresas privadas contra empresas privadas indicando cuestiones muy variadas y a esos escritos se les da trámite y curso administrativo, el curso administrativo normal", ha aseverado.

Causas del accidente

Preguntada sobre si la explosión se produjo por grisú —la hipótesis que más se ha barajado hasta la fecha—, Díaz ha afirmado que aún no existen certezas. "Necesitamos confirmar muchos datos todavía. Es una explosión grande, eso es lo que se sabe con certeza", ha comentado.

Otros accidentes en minas

El último accidente en el interior de esta mina, caracterizada por tener un túnel de varios kilómetros por el que pueden entrar camiones de gran tonelaje, tuvo lugar el 15 de julio de 2015, cuando un picador quedó atrapado por un derrumbe.

Además, el 25 de agosto de 2022, un trabajador murió y otro resultó herido cuando se encontraban en el exterior de la explotación y perdieron el control de un vehículo.

En los últimos años, el cierre de minas y centrales térmicas ha reducido drásticamente la cifra de muertes por accidente en este sector, por lo que hay que remontarse a las décadas de los noventa del pasado siglo para recordar una tragedia de esta magnitud.

El último gran accidente tuvo lugar el 14 de diciembre de 1998 en el pozo Montsacro de Hunosa, con tres fallecidos y un herido, mientras que la mayor tragedia de la minería asturiana en décadas se registró el 14 de agosto de 1995, cuando catorce picadores perdieron la vida en una explosión de grisú en el pozo San Nicolás de Hunosa.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp y no te pierdas la última hora y toda la actualidad de antena3noticias.com

Publicidad