Acantilado Boca do Inferno en Cascais, Portugal

Publicidad

CON ALTURA DE 15 METROS

Un español herido gravemente tras precipitarse en un acantilado de Portugal por hacerse una foto

Un turista español se encuentra gravemente herido tras caer por el acantilado Boca do Inferno en Cascais, Portugal, mientras realizaba fotografías. El hombre de 44 años continúa ingresado en el hospital con pronostico grave.

Un turista español ha resultado gravemente herido al caer de una altura superior a 15 metros mientras tomaba una foto en el acantilado Boca do Inferno en Cascais, a unos 25 kilómetros al oeste de Lisboa.

Fuentes de la Fuerza Aérea de Portugal confirmaron este jueves que el turista, de 44 años, fue rescatado por un helicóptero sobre las 19.00 hora local de este miércoles (18.00 GMT) y trasladado al hospital de Santa María en Lisboa, donde sigue ingresado con pronóstico grave.

El hombre se subió a las rocas del acantilado Boca do Inferno, uno de los puntos más frecuentados por los turistas en Cascais, para sacar unas fotos, pero se desestabilizó y cayó al vacío, lo que le causó traumatismos graves en la cabeza y los brazos.

En el rescate participaron miembros del cuerpo de bomberos local y del Instituto Nacional portugués de Emergencia Médica (INEM), así como un helicóptero de la Fuerza Aérea solicitado por la Capitanía del Puerto de Cascais.

Publicidad

Nuevo método para liberar el estrés en Jerez

Nuevo método para liberar el estrés: la sala 'Furia' donde se puede destruir todo tipo de cosas a martillazos

La empresa Jerez Escape Room ha puesto en marcha una actividad para liberar el estrés. Solo hay que entrar en una sala a la que han bautizado como La Furia para destrozar todo tipo de objetos de una forma controlada, ya sea para aliviar el estrés o sacar la furia.

Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo

El autismo robó la sonrisa a la hija de José Manuel, pero con terapia y trabajo "ahora sonríe"

Aprender a vivir siendo diferente es un camino lleno de esfuerzo, pero que una vez recorrido puede traer grandes recompensas. Conocemos a José Manuel Marcote, un gallego diagnosticado con autismo y padre de dos niños que también tienen asperger.