Almacén de objetos perdidos en un aeropuerto

Publicidad

OBJETOS PERDIDOS

Muletas, carricoches y monederos son algunos de los objetos perdidos en Madrid

Un total de 5.720 objetos llegaron a la Oficina de Objetos Perdidos en Madrid, en el número 8 del Paseo del Molino. Los olvidos más numerosos son los monederos, 918; seguidos por la bisutería, 836; las gafas, 571; ropa, 542 y los cinturones, 446.

Los madrileños se olvidaron en junio hasta 5.720 pertenencias que han llegado a la Oficina municipal de Objetos Perdidos. Entre los objetos se pueden encontrar desde una televisión hasta prótesis dentales pasando por un arnés de bebé, audífonos, bastones, carteles, carritos de bebé o cascos de bicicleta.

También se encuentran otros objetos como cojines, cuentapasos, espejos, guitarras, máquinas de afeitar, muletas, una nevera portátil, un patinete, un purificador de aire, una rueda de bicicleta, un termómetro, trípodes, vapeadores y videojuegos.

Un total de 266 teléfonos móviles acabaron en junio en la Oficina Municipal de Objetos Perdidos. Sus propietarios, siempre que puedan acreditar que son sus dueños, pueden pasar a recogerlos en estas dependencias públicas, en el número 8 del Paseo del Molino, 7 y 9.

Los olvidos más numerosos son los monederos, 918; seguidos por la bisutería, 836; las gafas, 571; ropa, 542 y los cinturones, 446.

Publicidad

Nuevo método para liberar el estrés en Jerez

Nuevo método para liberar el estrés: la sala 'Furia' donde se puede destruir todo tipo de cosas a martillazos

La empresa Jerez Escape Room ha puesto en marcha una actividad para liberar el estrés. Solo hay que entrar en una sala a la que han bautizado como La Furia para destrozar todo tipo de objetos de una forma controlada, ya sea para aliviar el estrés o sacar la furia.

Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo

El autismo robó la sonrisa a la hija de José Manuel, pero con terapia y trabajo "ahora sonríe"

Aprender a vivir siendo diferente es un camino lleno de esfuerzo, pero que una vez recorrido puede traer grandes recompensas. Conocemos a José Manuel Marcote, un gallego diagnosticado con autismo y padre de dos niños que también tienen asperger.