Publicidad

EN LOGROÑO

Un restaurante cobra por error 30 céntimos a unos clientes que pidieron el pollo "muy hecho"

Unos clientes estaban revisando la cuenta cuando se dieron cuenta de que el restaurante les había cobrado un suplemento de 30 céntimos por pedir el pollo "muy hecho". Al reclamar lo ocurrido, se dieron cuenta de que se trataba de un error que salía por defecto al tomar nota.

Pagar por suplementos en restaurantes es algo que cada vez se está volviendo más habitual. Sin embargo, todavía hay cosas que no pasan desapercibidas para los clientes, que no dudan en utilizar las redes sociales como altavoz para quejarse por los excesos que cometen algunos locales.

Es el caso de unos clientes de un restaurante de Logroño, que han denunciado que les cobraron 30 céntimos por pedir que el pollo estuviera muy hecho.

Es cierto que 30 céntimos de euro es una cantidad muy pequeña, pero eso no frenó a los comensales, que decidieron quejarse ante lo ocurrido.

Los comensales no dudaron en volver al día siguiente al restaurante para pedir explicaciones tras revisar la factura. "Nos dijeron que fue por un fallo del ordenador y nos devolvieron los 30 céntimos sin problema", cuentan los afectados, que aseguran que desde el local les explicaron que es algo que "sale por defecto al ser apuntado cuando se toma nota".

Desde el restaurante cuentan que se trata de un error y explican que lo van a revisar para que no vuelva a suceder. Añaden que revisarán todas las facturas para que no vuelva a ocurrir y los clientes queden satisfechos.

Publicidad

Nuevo método para liberar el estrés en Jerez

Nuevo método para liberar el estrés: la sala 'Furia' donde se puede destruir todo tipo de cosas a martillazos

La empresa Jerez Escape Room ha puesto en marcha una actividad para liberar el estrés. Solo hay que entrar en una sala a la que han bautizado como La Furia para destrozar todo tipo de objetos de una forma controlada, ya sea para aliviar el estrés o sacar la furia.

Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo

El autismo robó la sonrisa a la hija de José Manuel, pero con terapia y trabajo "ahora sonríe"

Aprender a vivir siendo diferente es un camino lleno de esfuerzo, pero que una vez recorrido puede traer grandes recompensas. Conocemos a José Manuel Marcote, un gallego diagnosticado con autismo y padre de dos niños que también tienen asperger.