Sheila, la pequeña de 22 meses, se había atragantado con un regaliz. El padre corre hacia la comisaría más cercana, la de Parla, en Madrid. Gracias a la rápida actuación de un agente de policía la pequeña ha salvado la vida.
El tiempo, en contra
El tiempo juega en contra de los padres de la pequeña Sheila. En unos segundos, la bebé de 22 meses deja de responder a estímulos y tiene la boca amoratada.
El padre y el hermano mayor de Sheila piden auxilio a los agentes de policía que salen rápidamente de la comisaría de Parla, en Madrid.
En las imágenes, grabadas por las cámaras de seguridad de la comisaría de Parla, se observa cómo hasta 7 agentes de policía tratan de ayudar a la pequeña Sheila.
Es una agente de denuncias y atención al ciudadano que con mano experta llega para controlar la situación. Patricia es la agente de policía que le practica la maniobra de Heimlich, una serie de compresiones abdominales bajo el diafragma.
Tras la maniobra, en cuestión de segundos, el bebé de dos años se recupera y comienza a respirar. La pequeña se tranquiliza y también los padres.
La maniobra de Heimlich
La maniobra de Heimlich es una serie de compresiones abdominales bajo el diafragma. Es la maniobra recomendada para una persona que se está atragantando con un pedazo de comida o un objeto extraño.
La maniobra levanta el diafragma y obliga al aire a salir de los pulmones para crear una tos artificial. Esta tos mueve el aire a través de la tráquea, de esta forma empuja y expulsa la obstrucción fuera de las vías respiratorias y de la boca.