INTERÉS Y ATENCIÓN
El uso del teléfono móvil ha cambiado las rutinas y costumbres de nuestro día a día, hasta el punto de modificar nuestras relaciones personales y el modo en que prestamos atención al resto de personas. A esto se refiere el término 'phubbing'.
Más de la mitad de nuestro planeta lleva un dispositivo móvil en su bolsillo. Desde que los teléfonos inteligentes llegaran a principios de la pasada década, un 51% de la población mundial -lo que viene siendo unos 3.790 millones de personas-, ha convivido conectado constantemente gracias a este aparato, presente en todo momento y situación de nuestra vida. De hecho, le hemos dado tanta importancia que ha cambiado hasta nuestra forma de entender las relaciones.
En España, el porcentaje de personas con smartphone asciende hasta un 80% de la población adulta. De esta cifra, la mitad accede a redes sociales como Facebook, WhatsApp, Twitter, Instagram o TikTok de manera frecuente con la intención de relacionarse con otras personas. Así pues, la forma de relacionarnos los unos con los otros ha cambiado notablemente, pues prestamos más interés y ponemos más atención a personas que se encuentran a kilómetros y hacemos caso omiso a quienes tenemos en frente.
A causa de la necesidad de encontrar un término o concepto para describir este fenómeno social, el diccionario australiano Macquaire desarrolló una campaña en 2012 para familiarizar a la población con la palabra 'phubbing'. Pero, ¿qué significa este vocablo?
Antes del boom de los teléfonos inteligentes no existía, pero su presencia en nuestra vida, se acuñó este anglicismo. Se trata de un término que proviene de la combinación de las palabras 'phone' (teléfono) y 'snubbing' (hacer un desprecio) y hace referencia a cuando ignoramos a alguien que tenemos delante, en una reunión, un encuentro, una cita o cualquier contexto, por estar prestando atención al teléfono móvil.
¿Cuántas veces has quedado con tu amiga y se ha pasado todo el rato mirando su dispositivo móvil en lugar de hablar e interactuar contigo? No es que la aburras o no tenga nada que decir, simplemente es un comportamiento nocivo que se está convirtiendo en algo muy común en nuestro día a día. Por esta razón, los psicólogos de la Universidad de Kent, Varoth Chotpitayasunondh y Karen Douglas investigaron las causas psicológicas y las consecuencias de estas actitudes.
Estos comportamientos provienen de una adicción al teléfono móvil que provoca otra adicción al uso desmesurado de internet. Los investigadores encontraron que el factor que influía en estas actitudes fue el autocontrol. Más autocontrol significa mayor capacidad para evitar estas adicciones, mientras que un menor autocontrol puede generar más probabilidad de caer en las redes de los smartphones e internet y, por lo tanto, realizar 'phubbing'.
Otro factor que identificaron fue la sensación de encontrarse fuera de las interacciones sociales del mundo. Es decir, miedo y preocupación por no seguir los eventos, sucesos y temas de actualidad que reinan en la opinión pública. Esto provoca estar continuamente conectado y, por ende, realizar un uso tóxico y problemático del teléfono móvil.
Esto puede derivar en una mayor repercusión sobre el bienestar de la persona según el uso que le dé a estas tecnologías. Por lo tanto, no solo puede afectar a nuestros encuentros con amigos o familiares, también puede incidir en nuestra calidad de vida.
Sin embargo, estos comportamientos nocivos pueden evitarse a partir de algunos cambios en tres aspectos de tu vida: la configuración de tu dispositivo, tu conducta personal y los acuerdos con la familia o las amistades.
Configura tu teléfono móvil de la siguiente forma:
Corrige estas conductas personales:
Junto con tus relaciones familiares o amistades, acordad las siguientes normas: